
Aquí estoy nuevamente chiquita, con este mar de sentimientos a flor de piel, te extraño tanto no sabes como ansió ese abrazo que nos quedo pendiente, se ha vuelto abrir la herida que no había cerrado todavía y, que nunca cerrara del todo. Me encontraba como bloqueada no había podido llorar y ahora con la partida de Tere las lágrimas fluyen cual manantial y tu partida se ha echo mas presente exponiendo nuevamente el dolor de haberte visto partir a la dimensión de la cual eres parte.
Quizá por el tiempo que ha pasado, el llanto con ira del principio ha desaparecido, ahora es un llanto de añoranza por no poder abrazarte, sabes hija le doy a Nadia todos los abrazos y besos que nos quedaron pendientes, ella es la receptora de todos mis caricias de madre.
Eramos una familia muy feliz contigo chiquita, hemos aprendido a base de dolor y lágrimas a disfrutar a Nadia, volver a vivir contigo únicamente en nuestra mente y en nuestro corazón porque de ahí nunca partirás, permanecerás en mi hasta el día de mi partida a tu encuentro.
Chiquita, no te olvides de mi, de papá de Nadia que nosotros no te olvidaremos nunca, te buscamos en las noches estrelladas, en la estrella mas brillante del firmamento y nos engañamos creyendo que estas ahí, es el único consuelo que nos queda chiquita.
Te amo y te amare por siempre es de único que estoy segura.
Mamá
