A lo largo de mi existencia yo siempre creí que te había amado hija mía...
creí que había amado... porque estabas presente porque sin darme cuenta pensé que te poseía. Creí que te había amado... porque recibía mucho con solo verte. Creí que te había amado porque... porque me veía a mi misma en ti. Creí que te había amado porque eres mi hija y era imposible no hacerlo. creí que había amado por muchas razones... pero hoy... realmente vacía y desnuda en mi interior... me propongo y decido que puedo amarte de verdad... Amarte de otra forma mas autentica. Amarte y continuar brindándote mi amor porque aun estoy en esta vida y estoy de pie frente a ella. De pie... aunque mi corazón algunas veces flaquee... De pie... aunque algunas veces este cansada... De pie aunque no crea ya en efimeras ilusiones... Pero a pesar de todo y por todo ello decido amarte... Amarte... aunque no estés presente... Amarte aunque no te posea en apariencia... Amarte aunque no pueda oírte... Amarte aunque no pueda verte... Amarte sin esperar nada de ti... Amarte hija porque soy consciente de tu regalo en mi vida a pesar de tu triste ausencia... Amarte porque ahora crezco conscientemente a través de ti en mi interior... Amarte porque ahora mas que nunca se que eres mi hija para la Eternidad y que no me importa para poder amarte el que no estés o no estés físicamente a mi lado. Amarte por todo y por mil cosas que no se expresarte. Amarte incondicionalmente Hija, amarte por AMOR simplemente.
Poema de Juan Vladimir dedicado a su hijo y que lo he echo mio por ponerle palabras a mis pensamientos.
Te amo Tania y te amare hasta la eternidad.
te mando todos los besos y abrazos que nos quedaron pendientes
